2001-1

Mode

QUIERO SER MODELO PROFESIONAL



Liu Yang, de 16 años, la ganadora en Beijing, debe prepararse para participar en la gran final nacional.
 
La competencia se inicia con una entrevista con la agencia organizadora, el jurado está compuesto por afamadas modelos profesionales.

En China de hoy, si eres joven y llena de vitalidad, y además, tienes buena constitución física: alta, piernas rectas, delgada, y rostro atractivo, una de tus mejores opciones profesionales será la de convertirte en modelo. Esta profesión, que es relativamente nueva en China, ha tenido en los últimos años, sobre todo a partir de la década de los 90, un desarrollo rápido y es en la actualidad una atractiva y admirada profesión para los jóvenes, particularmente para las muchachas. En estos últimos años han surgido en China un gran número de modelos que tienen éxito internacional. Para promover el desarrollo de este nuevo sector profesional y descubrir nuevos talentos, cada año se llevan a cabo, a diferentes niveles, concursos en los cuales las aspirantes a modelo tienen la oportunidad de demostrar sus talentos. En éstos, y siguiendo una tendencia mundial, los participantes son cada vez más jóvenes, mucho de ellos sólo tienen 15 o 16 años, pero todos aspiran a ser modelos, los mejores, y ocupar los primeros puestos, y lograr firmar contrato con alguna de las grandes agencias nacionales o internacionales.

Recientemente, en la competencia que tuvo lugar en Beijing, participaron un gran número de chicas, todas bellas y hermosas, entre ellas habían estudiantes universitarias, empleadas, deportistas, o alumnas de escuelas profesionales de modelaje. Para la mayoría era la primera vez que participaban en un evento de este tipo, algunas ya habían participado en otros eventos parecidos y otras, con gran esfuerzo, estaban participando en dos o tres eventos de manera simultánea. Ellas estaban solas o acompañadas por sus familiares o amigos, y todas se esforzaban por demostrar su belleza y su talento.

Después de pasar la rigurosa entrevista (el examen de presencia), las chicas esperan a que el comité organizador evalúe los resultados y elija a las seleccionadas para las pruebas finales. Las elegidas, que entonces están a un paso de la fama, días después participarán en un gran desfile que se llevará a cabo en un lujoso hotel de la capital.

Y ha llegado el gran día. Detrás del escenario, perfectamente maquilladas, algunas muchachas se preparan delante de grandes espejos, otras conversan en animados grupos. Es inevitable que estén nerviosas pero todas han soñado con este momento y eso les da la confianza necesaria para prepararse y vestirse ayudadas por el personal encargado, recibir las últimas recomendaciones de los estilistas, y, al sonar la música, encenderse las luces, subir al escenario y deslumbrar a su paso al público asistente y a los jurados. Bajo el resplandor de los juegos de luces, ellas, con su caminar lleno de gracia, son aún más hermosas, y, en ese instante, ya no les importa ganar o perder, porque cada paso que dan es el de una modelo profesional llena de sueños y de futuro.

   
Maquillada y en forma, lista para desfilar en el escenario.
Las medidas corporales deben de ser perfectas.
Charlar no oculta la nerviosidad.
¿Soy bonita, verdad?
       
Desfile en diferentes vestuarios.