
Liu Yang, de 16 años, la ganadora en Beijing, debe prepararse
para participar en la gran final nacional. |
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| La competencia se inicia con una entrevista
con la agencia organizadora, el jurado está compuesto
por afamadas modelos profesionales. |
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En China de hoy, si eres joven y llena de vitalidad, y
además, tienes buena constitución física:
alta, piernas rectas, delgada, y rostro atractivo, una de
tus mejores opciones profesionales será la de convertirte
en modelo. Esta profesión, que es relativamente nueva
en China, ha tenido en los últimos años, sobre
todo a partir de la década de los 90, un desarrollo
rápido y es en la actualidad una atractiva y admirada
profesión para los jóvenes, particularmente
para las muchachas. En estos últimos años
han surgido en China un gran número de modelos que
tienen éxito internacional. Para promover el desarrollo
de este nuevo sector profesional y descubrir nuevos talentos,
cada año se llevan a cabo, a diferentes niveles,
concursos en los cuales las aspirantes a modelo tienen la
oportunidad de demostrar sus talentos. En éstos,
y siguiendo una tendencia mundial, los participantes son
cada vez más jóvenes, mucho de ellos sólo
tienen 15 o 16 años, pero todos aspiran a ser modelos,
los mejores, y ocupar los primeros puestos, y lograr firmar
contrato con alguna de las grandes agencias nacionales o
internacionales.
Recientemente, en la competencia que tuvo lugar en Beijing,
participaron un gran número de chicas, todas bellas
y hermosas, entre ellas habían estudiantes universitarias,
empleadas, deportistas, o alumnas de escuelas profesionales
de modelaje. Para la mayoría era la primera vez que
participaban en un evento de este tipo, algunas ya habían
participado en otros eventos parecidos y otras, con gran
esfuerzo, estaban participando en dos o tres eventos de
manera simultánea. Ellas estaban solas o acompañadas
por sus familiares o amigos, y todas se esforzaban por demostrar
su belleza y su talento.
Después de pasar la rigurosa entrevista (el examen
de presencia), las chicas esperan a que el comité
organizador evalúe los resultados y elija a las seleccionadas
para las pruebas finales. Las elegidas, que entonces están
a un paso de la fama, días después participarán
en un gran desfile que se llevará a cabo en un lujoso
hotel de la capital.
Y ha llegado el gran día. Detrás del escenario,
perfectamente maquilladas, algunas muchachas se preparan
delante de grandes espejos, otras conversan en animados
grupos. Es inevitable que estén nerviosas pero todas
han soñado con este momento y eso les da la confianza
necesaria para prepararse y vestirse ayudadas por el personal
encargado, recibir las últimas recomendaciones de
los estilistas, y, al sonar la música, encenderse
las luces, subir al escenario y deslumbrar a su paso al
público asistente y a los jurados. Bajo el resplandor
de los juegos de luces, ellas, con su caminar lleno de gracia,
son aún más hermosas, y, en ese instante,
ya no les importa ganar o perder, porque cada paso que dan
es el de una modelo profesional llena de sueños y
de futuro.
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