2001-2

Cinco mil años de civilización

 

ATAUDES EN FORMA DE BOTE
DESCUBIERTOS EN CHENGDU

Texto: Yan Jinsong y Chen Yunhong
Fotos: Li Xucheng y Li Kai

 


Un fragmento de una mesa de laca.

 


Lugar de las excavaciones.

    Un sitio funerario con más de 2.500 años de antigüedad fue descubierto de manera casual el otoño pasado, durante los trabajos de mejoramiento urbano, en el centro de la ciudad de Chengdu, en la provincia de Sichuan. Las primeras excavaciones revelan que es el más grande sitio funerario hallado hasta el momento que guarda féretros en forma de bote hechos de un tronco de árbol de China. En una fosa los arqueólogos encontraron 18 ataúdes de los cuales 4 son de un tamaño considerable. El más grande mide 18.8 m. de largo y tiene un diámetro de 1,7 m., por lo que se le conoce como “el ataúd más grande en forma de bote”.

    Todos los féretros fueron hechos a partir de un tronco de árbol y fueron colocados en una estructura de vigas entrecruzadas al interior de la fosa. Los arqueólogos piensan que ésta debió de guardar más de 30 ataúdes antes de ser descubierta y depredada. Sólo se han encontrado tres ataúdes intactos, la mayoría de los otros a1 parecer habrían sido destruidos durante la dinastía Han (206 a.n.e.-220). Sin embargo, 7 están en buen estado y 5 conservan la caja y la tapa completa. Los 4 pequeños ataúdes encontrados intactos estaban protegidos por una capa de arcilla compacta que los mantenía herméticamente cerrados, lo que ha permitido que todos los objetos funerarios encontrados en ellos estén en buen estado de conservación.

    En la parte sudeste de la fosa se ha encontrado la parte delantera de una piragua que servía de pedestal a un puntal, lo que permite deducir que al lado de la fosa se habría levantado un monumento funerario hecho en madera. Este tipo de construcciones ya había sido hallado en un sitio de la cultura Kayue, de la época de la dinastía Shang (1600-1046 a.n.e.) e, igualmente, entre los indígenas contemporáneas en Australia.

    Los ataúdes en forma de barco son reliquias culturales raras que están protegidas por el Estado. Se dice que en la antigua China, los habitantes del norte se desplazaban en caballo mientras que los del sur, en bote. El entierro de un muerto en un ataúd en forma de bote significaba que él contaría con el instrumento necesario para iniciar y concluir su viaje al más allá.

    Los arqueólogos han encontrando sobre uno de los lados de la fosa trozos de madera dispuestos en rectángulo, lo que permite pensar que cerca de la sepultura se encontraba un edificio en madera. Los anales históricos mencionan que en esa época la costumbre decía “el templo delante, la sepultura detrás”. Esta es la primera vez que esta costumbre funeraria ha sido confirmada por las excavaciones arqueológicas.

 

 


El ataúd No 2 después de ser abierto.


Los ataúdes No 1 y 2 antes de ser abiertos.

    Cuando estaba escribiendo este artículo recibí la información de que los arqueólogos habían terminado con el registro de los objetos encontrados en los 17 ataúdes en forma de bote. En ellos se han encontrado más de cien objetos de cerámica, lacas, objetos de madera y de bambú, así como bronces y armas. Los objetos encontrados en los dos ataúdes más grandes son de gran importancia para determinar la calidad y el rango social de sus ocupantes.

    El estudio de los objetos funerarios desenterrados permite a los expertos de concluir que estos ataúdes en forma de bote son de finales de la época de Primavera y Otoño e inicios de la de los Reinos Combatientes, es decir, tienen más de 2.500 años de antigüedad.

    Entre las lacas encontradas los arqueólogos han hallado fragmentos de soportes de carillón y de martillos de madera. Tales hallazgos testimonian que los ocupantes de estos ataúdes habrían tenido uno o dos carillones como objetos funerarios durante su entierro. Desgraciadamente, durante los Han, estos ataúdes fueron destruidos y depredados. Por las características del entierro los expertos suponen que se trataría de una sepultura de un rey o de miembros de la familia real del Estado de Shu. Los arqueólogos han descubierto por primera vez tumbas de la época de los Reinos Combatientes en el centro de la ciudad de Chengdu. Se trata del descubrimiento arqueológico más importante sobre el Estado de Shu después de Sanxingdui, cerca de Guanghan en Sichuan. Este descubrimiento aporta materiales de gran valor para el estudio de los orígenes de Shu, su cultura y el nivel de tecnología alcanzada en la fabricación de lacas.

Fragmento de soporte de carillón laqueado.