2001-2

 EL PUEBLO CHINO

 

CONVERSANDO CON HUANG JINPENG

Texto: Wang Lei


Huang Jinpeng, autor del mural “Los Inmortales Reverencian a la Principal Excelencia Celestial”.
El Monasterio Yongle (La Felicidad Eterna)
    Es un santuario taoísta. Fue construido en el poblado Yongle, distrito de Ruicheng, provincia de Shanxi, durante la dinastía Yuan (1271-1368). En los años 1952, debido a que estaba situado en la zona del proyecto hidroeléctrico de Sanmenxia, fue desmontado y reconstruido, de acuerdo con el diseño original, en la parte norte de Ruicheng. Este monasterio forma parte del primer grupo de reliquias históricas de primera categoría bajo la protección estatal. Es conocido por sus excelentes murales y su ingeniosa estructura de madera. Desde 1952, una pintura mural de gran tamaño titulado “Los Inmortales Reverencian a la Principal Excelencia Celestial”, se hizo rápidamente conocida por el público. Desde entonces, el monasterio recibe cada año numerosos maestros y estudiantes de bellas artes, quienes llegan para estudiar o copiar el mural.

    Huang Jinpeng

    Nació en la ciudad de Anshan, provincia de Liaoning. Comenzó a pintar desde muy joven. En 1989 se licenció en el Instituto de Bellas Artes Lu Xun. En la actualidad es profesor conferenciante en el departamento de arte del Instituto Pedagógico de Anshan. Después de su graduación, se dedicó al estudio de la pintura tradicional china. Ha realizado una extensa investigación sobre murales en grutas y templos, y ha hecho una gran cantidad de copias de gran calidad.

    En los últimos diez años, Huang Jinpeng se dedicó exclusivamente a la investigación y copia de la colección de materiales referentes a los murales del Monasterio Yongle. Durante más de mil días trabajo en la copia de “Los Inmortales Reverencian a la Principal Excelencia Celestial”. La copia, que consigue capturar el encanto y la armonía del original, es una obra de gran valor cultural y artístico.




Detalles del mural original.

    Periodista (P): Profesor Huang, cuando me entere de que Ud. había terminado la copia del mural, sentí una gran admiración por su fuerza de voluntad y su amor por las bellas artes. Ahora me interesa saber ¿qué fue lo que lo motivó a emprender un trabajo tan difícil y tan importante como la copia del mural “Los Inmortales Reverencian a la Principal Excelencia Celestial?

    Huang (H): Mi copia del mural es simplemente lo que yo quería y debía hacer. Me crié en el seno de una familia obrera. Soy algo introvertido y no hablo mucho. Cuando niño frecuentaba la casa de unos vecinos míos que tenían un libro con ilustraciones del Romance de los Tres Reinos. Me gustaban mucho esos dibujos y yo admiraba a los héroes de ese libro, muy seguido tenia la ilusión que yo luchaba junto a ellos para derrotar a sus enemigos.

    En esa época dibujé a todos los héroes que aparecen en ese libro; también, comencé a amar la cultura antigua de nuestro país, interesarme en la pintura tradicional china. Cuando estudiaba en el Instituto de Bellas Artes Lu Xun, me volví un admirador sin limites del arte folklórico tradicional de China. En 1988, para preparar mi proyecto de graduación, fui al Monasterio Yongle en busca de inspiración y me quedé profundamente impresionado por el magnífico mural, fue así que decidí que algún día lo copiaría. Desde esa época visité todos los años el monasterio. Los trabajos para hacer la copia se iniciaron en 1996, terminé el mes de abril del 2000.

    P: Esa labor debió de ser muy dura, tanto mental como físicamente, ¿podría decirnos como se sintió durante los trabajos?

    H: Por supuesto. Primero estaba yo muy excitado cuando por fin comencé, después de varios años de preparación, a copiar el mural. Alquilé un piso amplio, porque mis dibujos serían del mismo tamaño que el original. Deseaba terminar el trabajo cuando antes. Me encerré entre las cuatro paredes de mi departamento-taller, y raramente salí a la calle. Después de un trabajo de mas de un año logré terminar con los bocetos.

    Pero sucedió que cuando unía los bocetos descubrí que algunas proporciones eran incorrectas. Tuve que alquilar un piso más amplio y comenzar de nuevo el trabajo de hacer los bocetos. ¿Problemas? Sí hubo, tantos que ya no pude sentirlas.

    P: Por largo tiempo, Ud. tuvo que abandonar sus labores docentes, supongo que sus ingresos económicos se redujeron. Mantener a su familia y, al mismo tiempo, hacer realidad su proyecto, ¿no le colocó a Ud. en un conflicto?, y, ¿Su familia lo apoyó?


Un detalle del mural.

    H: Claro que sí. El conflicto existió y fue muy fuerte. Yo tenía que pagar el alquiler por el piso, comprar papel, colorantes, materiales de referencia, cubrir los gastos por viajes al Monasterio Yongle. Además, invertí casi todo mi tiempo en la copia del mural. La consecuencia de todo esto fue que me despreocupe de mi familia, lo que poco tiempo después provoco la disolución de mi matrimonio.

    Afortunadamente, mis padres y mi hija me ofrecieron todo su apoyo. Mis padres fueron honestos obreros. Ellos no comprendían bien lo que yo hacía, pero sabían que estaba haciendo algo significativo. Se hicieron cargo de los cuidados de mi hija; además, se preocupaban mucho por mí. No sé

como agradecerles todos los cuidados que tuvieron conmigo. Cuando mi hija entraba en mi estudio me preguntaba sobre los personajes de mis dibujos, en muy corto tiempo pudo reconocerlas.poco tiempo después de mi divorcio, murió mi madre en un accidente de tráfico. Durante los años dedicados a la copia del mural, el tiempo que tomé en honras funerales de mi madre resultó más largo. Nunca me olvidaré del amor que ella me prodigó.
    P: El mural del Monasterio Yongle es muy famoso, y muchas personas la han copiado. ¿Ud. no pensó en esto antes de tomar la decisión de copiarlo?

    H: Desde mi graduación del Instituto de Bellas Artes, me he dedicado a investigar todos los materiales referentes al mural del Monasterio Yongle. La primera vez que lo vi fui profundamente conmovido por él, y mi decisión de copiarlo provino de un sentido de responsabilidad. Estoy satisfecho con mi comprensión del mural, presté mucha atención a cada uno de los detalles de esa magnifica obra de arte. Mi trabajo no es simplemente una copia, es también muy importante para una futura restauración del mural. Estoy muy contento con los resultados de mi trabajo.


Detalles del mural original.

    P: Sí, lo comprendo. La copia que usted ha terminado encarna sus profundos sentimientos personales. Esto es evidente. ¿Cuál es su próximo proyecto?

    Lo primero que deseo hacer es visitar otra vez el Monasterio Yongle. En todo nuestro país hay muchos murales de gran calidad artística, histórica y cultural, Deseo verlos con mis propios ojos y copiar los mejores. Así colaboraré con la preservación de nuestra herencia cultural.