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Para
nosotros, los chinos, el ferrocarril es la arteria económica
de nuestro país.
Hace más de 20 años,
con la puesta en ejecución de la política
de Reforma y Apertura, el consiguiente mejoramiento de la
economía familiar y el desarrollo rápido de
las ciudades, que empezaron a llenarse de atractivos, muchas
de las personas que jamás antes habían estado
interesadas en viajar, o no tenían los medios económicos
para hacerlo, comenzaron a desplazarse por negocios, turismo,
razones familiares, etc, hacia todos los bellos rincones
del país: La mayoría utilizó como medio
de transporte el tren. Así, el tren se convirtió
en un largo y brillante dragón rugiente que transportaba
miles de pasajeros ansiosos por la felicidad que esperaban
encontrar en cada uno de sus destinos. Y toda la vida que
se desarrollaba en sus vagones no sólo era la muestra
del vigor de la economía China sino, además,
un microcosmos donde se encuentran todas las costumbres
y formas de la rica vida social china.
Si distribuyésemos todo
el largo de las vías férreas chinas, que totalizan
más de 60 mil kms., entre cada uno de los habitantes
de nuestro país, a cada uno le tocaría el
equivalente al tamaño de un cigarrillo. Pero en estos
últimos años, y gracias a una fuerte inversión
del Estado, se han construido las líneas de doble
vía Beijing-Kowloon, Nanjing-Kunming,
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| y Urumqi-Lanzhou,
sin embargo los trenes de China soportan y mantienen una encarnizada
competencia con el desarrollo y las ventajas que ofrecen en
la actualidad los transportes terrestres y aéreos de
nuestro país. Por esta razón, y para ofrecer
inmejorables condiciones de viaje a sus usuarios, la Administración
Estatal de Ferrocarriles de China ha mejorado la calidad y
la eficiencia de sus servicios, no sólo en su tradicional
y estricta puntualidad de sus horarios de salida y llegada
sino que también ha elevado en tres veces su velocidad
promedio, cambiado sus horarios de tal manera que la partida
es por la noche y la llegada durante el día; además,
han mejorado sus instalaciones, sus servicios ofrecidos en
el tren y ha procurado reducir las contradicciones que derivan
del problema existente entre una insuficiente capacidad de
transporte y una sobrecarga de circulación. Evidentemente
aún falta mucho por hacer, pero en la actualidad, por
sus servicios, su eficiencia, su puntualidad, y por sus innumerables
puntos de destino, el tren en uno de los medios de transporte
más usados por los chinos.
Veamos esta galería de
fotos que registran algunas escenas de la inolvidable historia
del ferrocarril en China.
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