2001-3

    CIENCIA Y EDUCACION

Queremos ir a la escuela



Texto: Wang Lei
Fotos: Wang Lei, Chen Yin y Liu Baogang


En la clase de lengua extranjera, cada alumno tiene su nombre inglés.



Un profesor de la escuela primaria de Hujialou enseña a preparar bebidas.


   A las 8 de la mañana, acompañados por los padres o abuelos, los alumnos de las escuelas primarias de Beijing, en general de los cursos inferiores al tercer grado, llegan a la escuela. Sus maestros los esperan a la puerta. Y comienza un nuevo día en la escuela.
    Decimos siempre que la infancia es la edad del placer y las despreocupaciones; sin embargo, los niños también tienen sus pequeñas, y a veces terribles, angustias. Una de ellas, la más común, son los exámenes escolares. Todavía se recuerda que en la década de los 70 si un alumno no escribía bien un carácter, el maestro le podía dar como castigo copiar el mismo carácter diez o cien veces; además de los innumerables trabajos para hacer en casa, que la mayoría de veces se terminaban a las nueve o diez de la noche. Y si se aproximaban los exámenes, entonces las angustias eran aún más terribles, los pobrecitos tenían que aprender las lecciones de memoria, como maquinas. En la actualidad, y gracias al principio de que hay que aliviar las pesadas cargas de los alumnos, los niños de hoy en día son más felices, y, gracias a su reducido trabajo para hacer en casa, disponen de tiempo para divertirse o descansar. Y en la clase ya no tienen que permanecer como antes, sentados, erguidos, con las manos cruzadas en la espalda, y callados, para escuchar atentamente al maestro, sino que, siguiendo las nuevas formas de enseñanza que estimulan la participación, la imaginación y las ideas propias, los alumnos participan con fervor e interés en las clases. De esta manera ha aumentado la capacidad para que los alumnos pongan en práctica lo aprendido y han hecho de la antigua clase rígida una interesante y activa.

   Li Yang (7 años) es un alumno del primer grado de la escuela primaria central de Hujialou, en Beijing, que está ansioso por asistir a la cuarta clase de la mañana, la de ciencias naturales, pues en ella hará algunos experimentos, y sus compañeros de clase también están muy emocionados. Todos quieren conocer, lo más pronto posible, cuales van a ser los experimentos de esa mañana. El maestro ya ha preparado los elementos que se van a usar: una hoja de papel, una copa, una tijera y una tabla plástica esponjosa. Es una clase donde les enseñará los secretos de la flotación sobre el agua. Cuando todos hayan hecho sus propios experimentos podrán comprender, mejor y más fácilmente, el fenómeno de la flotación. Según dice el director de la escuela, este tipo de clases se llevan a cabo desde hace algunos años y son las más queridas por los alumnos. Los niños actuales son inteligentes y ansiosos por demostrarlo, les interesa intervenir en clases y odian el estudio de memoria, mecánicamente; además, casi todos son hijos únicos y tienen un carácter muy fuerte. Eso exige que los maestros deben de ser calificados, que renueven permanentemente sus conocimientos y sean capaces de adoptar distintos métodos de enseñanza. Así se podrán ganar la confianza y el respeto de los niños.
    La enseñanza de las escuelas primarias de nuestro país tiene como objetivo formar alumnos de gran calidad, que sepan amar a su patria, a su familia, respetar a sus mayores, amar a los más pequeños, tener un alto sentido de la justicia, y gran capacidad para relacionarse con los otros. Para lograr estos objetivos muchas escuelas adoptan métodos nuevos e innovadores, por ejemplo en la escuela primaria Nº 3 de Tuanjiehu, cada semana los alumnos tienen una reunión sobre un tema seleccionado. El día que la visitamos se trataba de la protección del medio ambiente. Los niños estaban disfrazados representando diversos roles, árboles, sol, cazador, o algunos animales, y según sus respectivos puntos de vista analizaban el problema del medio ambiente. A través de la utilización pedagógica de las técnicas del drama moderno se promovía en estos niños su participación, que escribieran sus impresiones, que después serían leídas para que todos las escuchen.
    Si alguien le pregunta a los niños, ¿quieren ir a la escuela?, todos le contestarán en voz alta, sí, porque la vida escolar es muy interesante.


Clase de manualidades.

Una clase de música.