2001-4

TURISMO


El Parque Jinlin en Guangzhou



Es muy divertido besar a los peces dorados a través del cristal.   Los visitantes tienen la sensación de encontrarse al interior de un estanque de peces.
   China es el lugar de origen de los peces dorados. De acuerdo con los registros históricos, durante la dinastía Jin (265-316), ya se había iniciado la cría de la carpa silvestre, utilizándola como pez ornamental. En la dinastía Ming (1368-1644), la crianza artificial del pez dorado llegó a su apogeo, en el siglo 16 fue exportado a Japón, en el siglo 17 se introdujo a Europa y en el 19 a los Estados Unidos. En la actualidad, los peces dorados chinos se encuentran en todos los países del mundo.
   Este tesoro de la cultura china, heredado de generación en generación, es una hermosa especie que es muy buscada en todo el mundo. Debido a su color llamativo, sus formas llenas de dignidad, su nado elegante y gracioso, son considerados como una flor acuática y el símbolo de la paz, la riqueza y la prosperidad; además, no sólo es una especie ornamental, también sirve para que quienes los admiran se sientan relajados y tranquilos. Se dice que la casa en la que crian peces dorados, es estable y próspera.
   En el Zoológico de Guangzhou se encuentra El Parque del Pez Dorado Jinlin. En la actualidad es un nuevo punto turístico que gracias a su ambiente tranquilo y agradable, estar rodeado de árboles y de flores que llenan el aire de miles de fragancias, los cantos melodiosos de los pajarillos, y, sobre todo, por los particulares diseños de sus estanques y el gran número y variedad de especies de peces dorados que posee, atrae cada vez más a un número mayor de visitantes. Hace poco ha sido incluido en el Libro de los Récords de Guinness
Regresan a casa llevando los peces que tomaron del estanque. Cogiendo peces en un estanque. Fotografiando peces dorados en “la panda”.

   Lo primero que llama la atención a los visitantes del Parque Jinlin son los estanques de diseños atractivos que están ubicados al aire libre como si fueran pequeñas lagunas. Algunas tienen forma de instrumentos musicales; otras, de animales, por ejemplo, el Panda. Cuando las sombras de las rocas se reflejan en el espejo de agua se tiene la impresión de estar viendo una maravillosa pintura. Los visitantes, si llaman a los peces tocando con la mano el borde de los estanques, verán como los miles de peces que en ese instante se encuentran nadando bajo el sol, rápidamente se reúnen frente a ellos respondiendo a su llamado.El estanque más grande es redondo, mide 3 m de diámetro y contiene 10 toneladas de agua. Es el único estanque. de esas dimensiones, que en nuestro país cuenta con un sistema de filtración. En el Parque Jinlin se reúnen la belleza de sus estanques y peces de colores con el arte de la jardinería, la naturaleza y los hombres, lo tradicional con la modernidad.
   El atractivo mayor del Parque Jinlan son sus peces dorados. En él se pueden ver y admirar más de 13.000 pesces dorados, pertenecientes a cien especies. De ellos, muchos ejemplares provienen del Japón, Europa y de otros países del mundo; algunos, de los estanques del Palacio Imperial en Beijing. Sus formas son muy diversas y variadas. El llamado Cabeza Roja de León nada como si estuviera desfilando en una pasarela de modas, el pez dorado llamado Panda y el de cola en forma de mariposa, se desplazan en las aguas transparentes y limpias de los estanques con movimientos agradables y graciosos, ora levantan la cabeza, ora dejan escapar de su boca burbujas, dando la impresión a los visitantes que estuvieran cantando. El ambiente del parque es tan agradable que todos los visitantes se olvidan de sus preocupaciones y problemas.
    Además, hay una zona dedicada especialmente para que los visitantes que lo deseen puedan pescar -con caña y desde la orilla del estanque- un pez dorado o entrar a las aguas y cogerlo con sus propias manos.

Dirección: Zoológico de Guangzhou
Teléfono: 020-8769 0225 / 8775 2702-341, 342
Fax: 020-8762 2086
E-mail: gzzoofs@public.guangzhou.gd.cn





Graciosos peces dorados hacen reír a una pareja.