2001-5

HOMBRE Y MEDIO AMBIENTE


GARCETAS DE LA ISLA DE XIAMEN

Texto y fotos: Yu Jin


   Cuentan que en la antigüedad, cuando llegaron los primeros hombres a la isla de Xiamen, en la provincia de Fujian, frente a las islas Penghu y Taiwan, vieron que este lugar estaba cubierto por hermosas garcetas, unas se paseaban sobre la tierra rocosa de la isla y otras volaban bajo su cielo azul. También, que se sorprendieron al ver que la isla tenía forma de ave. Por estas razones la llamaron Xiamen “Isla de las Garcetas” y eligieron como su símbolo representativo esta hermosa y rara ave.
   La garceta es una especie de ave rara y preciosa de la costa. Está bajo la protección prioritaria del Gobierno de China; además figura, al lado de la garceta china y la garza de arrecife, en la lista de las nuevas especies en vías de extinción. Gracias al convenio firmado entre los gobiernos de China y Australia la garceta de ganado, la garceta mayor y la garceta de arrecife forman parte de las aves migratorias bajo protección. La garceta mayor, la
Viaje al mundo exterior.
garceta mediana, la garceta de ganado y la garceta púrpura figuran en el convenio sino-japones de protección de aves migratorias.
   Además de su gran valor ornamental la presencia de la garceta sobre la isla es favorable para la agricultura y es la mejor norma para calificar el medio ambiente ecológico.
   Las privilegiadas condiciones geográficas de Xiamen favorecen la presencia y la reproducción de diversas especies de garcetas. Gracias a su especial geografía y medio ambiente ecológico, cuenta con bancos de arena, desembocadura del río, bosques de magle, terrenos de regadío, lagos, etc, que son los hábitats más apropiados para el desarrollo de esta especie. Por esta razón, de las 20 variedades de garcetas existentes en China, más de diez se encuentran en Xiamen. Variedades de las cinco especies principales de garcetas existentes en China: la garceta mayor, la garceta mediana, la garceta pequeña, la garceta de arrecife y la garceta china se encuentran en Xiamen. Merece especial atención el hecho de que hace más de 134 años se descubriera en la isla de Xiamen una nueva especie de garceta inexistente en otros lugares del planeta, conocida desde entonces como la garceta china.
   
Recién nacidos.
Alimentándolos.
 
   La isla Dayu, al oeste de la isla Xiamen y en la boca del río Jiujiang, de sólo 0.18 km² de superficie es en la actualidad una reserva natural. Su máxima altura sobre el nivel del mar es de 59.5 m, su zona este está llena de acantilados, y su perímetro, que es una línea costera, es de 2.3 km. Está cubierta de frondosos árboles y rodeada por extensos bancos de arena, bosques de magle, etc. Este singular hábitat constituye un verdadero paraíso para las garcetas.
   Cada año, durante los meses de marzo y abril, las garcetas construyen sus nidos, incuban y se reproducen. A la salida del sol, en vuelo en grupos, abandonan la tierra firme para instalarse en los cercanos bancos de arena, criaderos de camarones, tierras de regadíos o la desembocadura del río Jiujiang, en busca de alimentos. Al caer el atardecer regresan a la isla y se posan sobre las copas exuberantes de los árboles de abro. Bajo la luz anaranjada del crepúsculo la escena es de gran belleza.
   Son pocos los lugares en el mundo que como en Xianmen se puede ver tal cantidad de aves preciosas y a los habitantes haciendo todo lo posible por protegerles.
   
Dando de comer.
Ya puede volar.