2001-5

EXTRANJEROS EN CHINA


LA MAGNOLIA BRILLANTE VENIDA DE LOS EE.UU.

Texto y fotos: Xue Feng


     Ming Lan Demmerle es americana, graduada del City College of New York. Su madre, por sugerencia de su mejor amiga china, decidió ponerle ese hermoso nombre, que significa “Brillante Magnolia”. Y Ming Lan fue creciendo y escuchando con frecuencia que su “tía china” hablaba maravillas de su país. Así nació en ella el deseo de conocer ese lejano país, vivir algún día en él. La oportunidad llegó cuando Ming Lan descubrió en Internet que la Escuela Privada Suangyueyuan de la provincia de Shandong, China, buscaba un profesor extranjero de inglés. Ming Lan se despidió de su esposo, y con su hijo Ajamu llegó a Luozhuang, un pequeño poblado en el este de China. Ming Lan tenía 27 años e iniciaba una nueva vida.
   En septiembre de 2000 comenzó a trabajar como profesora de inglés en la Escuela Secundaria de Shuangyueyuan. Tiene 20 horas de clase a la semana, es mucho, pero ella disfruta de su trabajo. Gracias a sus conocimientos, sus métodos modernos de enseñanza, su actitud rigurosa para el trabajo, goza de la consideración y del afecto de sus compañeros de trabajo y de sus alumnos. Al mismo tiempo, vive y aprende la real civilización oriental --la enseñanza es una parte importante de ella-- a través de sus colegas, todos ellos excelentes maestros provenientes de diversos lugares de China.
   Cuando Ming Lan llegó a China trajo con ella muchos libros publicados en su país sobre la medicina tradicional china, el “Canon de Medicina Interna”, “La Teoría Farmacológica de la Medicina Tradicional de China”, etc. Sorprenden los conocimientos que Ming Lan tiene sobre la acupuntura y la terapia de aplicación de ventosas. Eso demuestra que ella esta interesada en estas prácticas hace mucho tiempo.
   Fue a fines de los años 70, cuando vio en New York la película “Enter the Dragón”, protagonizada por la famosa estrella Li Xiaolong, que se interesó, ella y sus amigos, en las artes marciales. En la actualidad, incluso su hijo Ajamu considera que los movimientos de las artes marciales chinas son muy bellos y perfectos. Ellos dicen que el boxeo occidental se parece a una pelea de canguros australianos. Cuando se entero de que yo soy amigo de Sun Dianying, director de la Escuela de Arte Marcial de Luozhuang, Ming Lan me pidió que le presentara a este maestro porque ella deseaba ser su alumna.
   En la sala de entrenamientos cientos de alumnos practican Tai Chi, Shao Lin y las técnicas de lucha con palo u otros instrumentos. Ming Lan decidió aprender Taijiquan por que este arte marcial exige suavidad y vigor. Aunque le es difícil comunicarse por las dificultades del idioma, ella trata de imitar a la perfección cada uno de los movimientos de su maestro.
   Ming Lan se dedica con gran amor a su trabajo de profesora de inglés, estudia la medicina tradicional china y aprende y practica las artes marciales. En todo momento trata de experimentar la vida en China.
   Una vez, mientras Ming Lan paseaba por una calle, una amable y cariñosa anciana le estrechó la mano y le preguntó, por medio del intérprete, ¿por qué trabaja en China? Ming Lan sonrió y usando del poco chino que ha aprendido, le respondió: Es la fragancia del árbol fénix que ha atraído una fénix norteamericana.
 
En una alegre clase dictada por Ming Lan.
Practicando Taijiquan con sus maestros.
Ajamu, habla chino mejor que su mamá.
Cuando extraña a su familia se comunica con ellos a través de Internet.
Que sabrosa es la comida china.
El nuevo armario está lleno de libros relacionados con China.