2001-9

PUEBLO CHINO

 

La Voz de Buda

Texto y fotos: Tang Tao


Orquesta lamaista.
Fuera del mundo humano.
Rayos bédicos.

  En el siglo VII, viniendo del subcontinente de Asia del Sur, el budismo comenzó su proceso de expansión y divulgación rumbo al norte, llegando así a una vasta región rodeada por altas montañas nevadas: la meseta Qinghai-Tíbet. Tras salvar los obstáculos impuestos por las religiones primitivas locales, arraigó profundamente en el altiplano, convirtiéndose en un sostén espiritual del pueblo tibetano.

    Hoy, después de 1.300 años, el gigantesco árbol del Budismo sigue alzándose en el hogar espiritual de los tibetanos. Año tras año, de generación en generación, los creyentes continéan girando sus molinos de oraciones, rindiendo homenaje a las montañas y lagos sagrados y celebrando ceremonias budistas. Los bonzos budistas han protagonizado numerosos acontecimientos que han sacudido a todo el mundo. La gran influencia que la larga historia del Budismo ejerce sobre el pueblo tibetano podría ser un obstáculo en su camino hacia la modernización, pero los profundos sentimientos religiosos que han penetrado en su alma, su modo de vida, su bondad y su indulgencia serán para siempre.

 

Camino de peregrinación.

Entre el hombre y la divinidad.
Contemplando el Buda Brillante.
Meditación.