2001-9

PUEBLO CHINO


Deng Wei y sus grandes personajes

Texto: Zhang Yimou Fotos: Deng Wei


    Zhang Yimou, su antiguo compañero de estudios, dice de él: “Una persona tan simple, ¿cómo ha llegado a fotografiar a tantos personajes de grandeza excepcional?”

    Yang Zhen Ning, físico norteamericano de ascendencia china, le comento: “La poesía aspira a elevar el ámbito artístico, y la fotografía hace lo mismo.é

    George Bush, ex Presidente de los EE.UU. le dijo: “Deng Wei, estás haciendo un trabajo destacado.é

 

 

Leoh-Ming Pei (1917-- ), arquitecto norteamericano de ascendencia china, 1996. Mainza Chona (1930-- ), ex Primer Ministro de Zambia y primer abogado de raza negra en Africa, 1995. Yang Zhen Ning (1922-- ), físico norteamericano de ascendencia china y laureado en 1957 con el Premio Nobel de Física, 1994.

    En una ocasión, nos citamos para reunirnos todos los compañeros de nuestro curso en la universidad. Desde 1982, año en que terminamos nuestros estudios, muchos de nosotros no nos habíamos vuelto a ver, otros, algunas veces a lo largo de todos los años. Al llegar a la reunión vi que, físicamente hablando, algunos habían cambiado tanto que eran irreconocibles.

    En el encuentro vi a Deng Wei. Al reconocerme se me acercó de inmediato me apretó las manos, y sin soltarlas, durante un largo momento, con los ojos llenos de lágrimas, no pudo articular ni una palabra. En ese momento sólo Deng Wei lloraba. Todos se reían de él, pues éramos ya hombres de unos 40 años de edad. Tal vez yo era el énico que sabía por qué lloraba.

    Tras sufrir un larguísimo período de soledad y un sinfín de derrotas, Deng Wei había cambiado, pero no había perdido nada de su inocencia casi infantil, su pasión ni su sinceridad.

    En el encuentro, Xiao Feng, director de cine, contó una historia verdadera.



Lee Kuan Yew (1923-- ), ex Primier de Singapur, 1991.

Deng Wei con George Bush, ex Presidente de los EE.UU. Durante la entrevista, Bush le dijo a Deng Wei: “Mi esposa y yo apreciamos siempre los días que pasamos juntos en China, y guardamos profundos sentimientos hacia el pueblo chino.”

    En 1988, Xiao Feng junto al también director, Zhang Junzhao, filmaban algunas escenas exteriores en Xinjiang, en la cordillera Taishan. Un día, en el momento en que Xiao Feng enfocaba la cámara para filmar una escena, descubrió a una pequeña figura humana que se desplazaba en una montaña nevada a varios kilómetros de distancia. En la cordillera, el aire era enrarecido y la capa de nieve, gruesa. Aquella persona que él seguía con su cámara avanzaba a pasos de tortuga. Llevado por la curiosidad, Xiao Feng uso su teleobjetivo para identificarla. Quedó sorprendido. Esa persona que se desplazaba lentamente sobre la montaña era Deng Wei, su antiguo compañero de estudios. ¿Cómo era posible?, ¿Se trataba de una coincidencia? Pero ¡qué casualidad! Deng Wei, hay uno solo. ¿Qué estaba haciendo en estas montañas nevadas de Xinjiang? Lleno de recelos, Xiao Feng llamó a Zhang Junzhao para que le confirmara si ese hombre en las montañas era Deng Wei. Como este no logra identificarlo con certeza decidieron llamarlo por su nombre utilizando un altavoz. Y la figura se detuvo. Era realmente Deng Wei.

    Xiao Feng y Zhang Junzhao tuvieron que esperar más de una hora que fue el tiempo que tardo Deng Wei en descender de la montaña. “¿Qué estas haciendo solo en estas montañas cubiertas de tanta nieve? y, áestás loco? fueron las primeras palabras que le dirigieron.

    Después de escuchar esta historia, los demás compañeros de clase le hicieron a Deng Wei las mismas preguntas.

    “Estaba templando mi voluntad, me estaba preparando para hacer un trabajo difícil.é Fue su respuesta. Esta provocó una gran hilaridad tanto entre los que le creyeron como entre los que no le creyeron. Yo también me reí, pero las palabras de Deng Wei me emocionaron mucho. Yo confío en que dijo la verdad.

    En la reunión, vimos las fotos tomadas por él a un gran némero de personajes de grandeza excepcional. Deng Wei, una persona tan sencilla, ácómo llegó a fotografiarlos? Hasta el día de hoy no encuentro una explicación que me convenza. De veras, una persona ordinaria no puede hacerlo, nadie puede hacerlo.

    “¿Cómo has llegado a acercarte a estos personajes?” le preguntamos. Deng Wei, nos respondió contándonos muchas anécdotas. Lo hizo hablando de manera sencilla y no alargando mucho sus historias. Pero yo sé de todos los grandes esfuerzos que el ha hecho para retratar a aquellos personajes.

    Deng Wei estaba sentado a mi lado y yo sentía los latidos de su corazón. Me constaba que lo que Deng Wei había hecho era extraordinario. Pero que Deng Wei creía que lo que había hecho era sólo hacer realidad un deseo ordinario de una persona sencilla.

    Cada uno de nosotros tiene sus propios deseos. En la vida no carecemos de deseos, pero sí de la voluntad y fuerza para volverlos realidad. Nunca me olvidaré de aquella figura que marchaba sola desafiando el furor de la ventisca. Era Deng Wei, mi antiguo compañero de estudios, un hombre dueño de una inalterable inocencia, pasión y sinceridad.